Febrero 21, 2009

La energía del nombre Oscar

Categoría: Sin categoría — Tags: , , aparecidaliberato - 5:43 pm

 

Todo comenzó cuando el director de los Estudios MGM Louis B Mayer, el actor Conrad Negel, el director Fred Niblo y el productor Fred Beetson se propusieron crear una organización que cuidara los intereses de la industria de películas. Ellos y más 32 personas, los más importantes empresarios de la industria cinematográfica, fundaron el 11 de enero de 1927 la International Academy of Motion Picture Arts and Sciences. Posteriormente la palabra “International” fue retirada.

El nombre, International Academy of Motion Picture Arts and Sciences, dio a ese proyecto, que se volvió el mayor y el evento de premios más esperado en el mundo, la energía 8, un número fuerte, de base sólida, ya vinculado a sectores de poder y con gran potencial para el reconocimiento.

Más tarde, el nombre fue reducido a Academy of Motion Picture Arts and Sciences y empezó a vibrar con la energía 9 que amplió toda la fuerza inicial del 8 para actuar en el mundo, para tener una misión mayor que de ayudar en el desarrollo de las artes y de las ciencias cinematográficas, promoviendo la cooperación entre los líderes creativos para fomentar el progreso cultural, docente y técnico, reconociendo con premios a los más destacados, cooperando en investigaciones técnicas, y también mejorando los métodos de trabajo y equipamiento, creando un medio común entre los diversos ramos y especialidades, representando el punto de vista de los creadores cinematográficos y celebrando actividades educativas entre la comunidad profesional y el público en general.

El 8 en el nombre de nacimiento fortalece la estructura, la base sólida y el 9 permitió que la empresa se orientara también hacia la divulgación, para la enseñanza y para la contribución a la mejoría de las artes.

 

El premio, instituido por la Academia tiene el nombre oficial de The Academy Award of Merit y es dado en reconocimiento a los mejores del cine y para motivar la calidad de la producción cinematográfica. El nombre oficial del premio tiene el número 11 que carga la fuerza del universo para inspirar a las personas. Ese número permite llegar a mucha gente y tiene una gran fuerza de conquista y realización.

 

El primer The Academy Awards of Merit fue otorgado a 12 categorías en una cena de corbatas negras en el hotel Roosevelt el  16 de Mayo de 1929, fecha que marcó su lanzamiento. Esa data también puede ser analizada e indica el gran reto del premio, que es el número 42/6 que es unir a las personas en confraternización. Y eso realmente sucede. Es una gran fiesta en que las personas se reúnen para ver, para ser vistas, para vivir y disfrutar esa noche un tema común: el cine.

 

El nombre Oscar acabó sustituyendo al nombre inicial y su origen no es muy claro. Una de las historias más difundidas cuenta que un miembro de la Academia, y futura directora ejecutiva, Margaret Herrick, dijo que la estatua le recordaba a su tío Oscar. Así  que otras personas de la Academia comenzaron a referirse a dicha estatuilla  como Oscar.

 

Fue tan sólo en la sexta ceremonia de entrega de los premios, en 1934, que un periodista comenzó a usar el nombre de Oscar en su columna para referirse al premio de Mejor Actriz llevado por Katharine Hepburn. La Academia no usó el nombre oficialmente hasta el año de 1939.

El nombre “The Oscar”, tiene la energía 9 y la misma vibración del nombre de la Academia. La energía 9 es universal y da la facilidad de actuar en el mundo, principalmente porque es una vibración que posibilita transmitir algo a los demás, con una amplia visión, enorme carisma y que alcanza gran cantidad de personas.

 

Podemos notar entonces la conjunción de números facilitadores para la formación y éxito de este gran proyecto, la vibración 8; el que actúa sobre el público, vibración 11 y 9 permitieron que la Academia y la ceremonia del Oscar fueran desde su fundación, el mayor evento de las artes del mundo.

 

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Febrero 12, 2009

EL TEMIDO NÚMERO 13

Categoría: Sin categoría — Tags: aparecidaliberato - 4:59 pm

 

 Febrero de 2009: una vez más el calendario marca un viernes 13. Comúnmente asociamos ese día con asuntos de supersticiones antiguas como el gato negro, malos augurios y tragedias. Pero al final ¿qué hace del 13 un número tan temido?

 

El número 13 siempre tuvo un significado especial en las diferentes civilizaciones. Pero para comprender este número, tenemos que entender antes el significado del número 12.

 

Muchos mitos, deidades y héroes aparecen en cantidad de 12 (12 profetas, 12 sabios, las 12 tribus de Israel, los 12 signos del zodiaco, los 12 trabajos de Hércules, las 12 horas, 12 =una docena).

 

El 12 encierra un sistema completo, compacto y perfecto.

El 12 da la idea de seguridad, de algo que está estructurado. Perfecto e inviolable.

 

El 13 entonces, significa la ruptura de todo eso; la transformación (destrucción). Después de ese cambio, es posible continuar la evolución. El 13 como transformación, da la idea de lo desconocido y por eso da tanto “miedo”.

 

El número 13 siempre fue temido y evitado.

Se creía que simplemente decirlo podía traer mala suerte. Por eso, en los cuentos de hadas de las historias infantiles, el número 13 nunca era nombrado y era una gran sorpresa abrir la puerta que seguía, después de la puerta número 12. Nadie sabía que podía encontrar: ¿un dragón? ¿el villano? ¿la bruja?. Abrir la puerta siguiente al número 12 significaba destruir lo que estaba perfecto y quedar fuera de control.

 

En la era cristiana el 13 también transgredió la perfección del número 12: eran 13 en la mesa cuando Judas traicionó a Jesús. También por eso aún más, la aversión al número 13.

 

Pero la idea de no juntar 13 a la mesa es más antigua y se remonta a la tradición de países nórdicos. Dice la leyenda que un banquete para 12 dioses en el Valhalla (el paraíso escandinavo) provocó la ira del dios del fuego, Loki porque él no fue invitado. Furioso, armó una trampa para el dios del sol, Baldur,  favorito de Odín, el dios de los dioses.

El viernes, por ser el día de Frigga la diosa bruja del panteón nórdico, acabó asociado a la mala suerte por las culturas cristianas. Jesús fue crucificado un día viernes y se dice que Eva le dio la manzana a Adán también en un día viernes.

 

El 13 asumió un significado negativo en la creencia popular. Acabó teniendo una relación con el fin y con la muerte. Tanto así, que en algunos países algunos hoteles y edificios, no tienen piso 13, tampoco el número 13 en las butacas del teatro y en plataformas de tren.

 

Existe hasta la fobia al número 13 que recibe el nombre de Triscaidecafobia.

En el judaísmo 13 es la edad de la madurez en los niños (varones). Las personas nacidas en un día 13 son capaces de transformar radicalmente sus vidas y el ambiente en donde viven.

 

Algunos ejemplos de personas nacidas un día 13:

Stevie Wonder (cantor ciego)

Thomas Jefferson (presidente de Estados Unidos)

Gary Gasparov (campeón de ajedrez)

L.Ron Hubbard (fundador de la Cienciología)

Margaret Tatcher (primera ministra de Inglaterra)

 

En resumen, es importante señalar que el número 13 no indica el fin, sino la transformación y por lo tanto el renacimiento.

¿ Le tienes miedo al viernes 13?

 

aparecida.liberato.com